Estas albóndigas de merluza son una forma deliciosa y saludable de incluir más pescado en tu dieta. Quedan jugosas, llenas de sabor y con una salsa de tomate que les va de maravilla. ¡Una receta fácil que te puede sacar de más de un apuro!
Ingredientes (para 2-3 raciones):
- 300–400 g de filetes de merluza (sin piel ni espinas)
- 1 huevo
- 1 cucharada de queso de untar (tipo crema)
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de cebolla en polvo
- 1 pizca de pimienta negra
- ½ cucharadita de pimentón dulce
- Eneldo seco al gusto
- Perejil picado (fresco o seco), al gusto
- 2–3 cucharadas de harina de avena (aproximadamente, según textura)
- Aceite de oliva virgen extra (para dorar las albóndigas)
- 200 ml de tomate frito casero
- 2 puñados de guisantes (frescos o congelados)
Preparación:
- Trituramos unos filetes de merluza (unos 300–400 g aprox.), sin piel ni espinas. Puedes usar una batidora de mano con accesorio picador o un procesador de alimentos. Añadimos 1 cucharadita de ajo en polvo, 1 cucharadita de cebolla en polvo, una pizca de pimienta, un poco de pimentón dulce, eneldo y perejil al gusto. Mezclamos bien.
- Batimos un huevo y lo mezclamos con 1 cucharada generosa de queso de untar (tipo crema). Cuando la mezcla esté bien integrada, la incorporamos a la merluza triturada. Removemos hasta que quede todo uniforme.
- Agregamos harina de avena poco a poco (unas 2–3 cucharadas, según lo que necesite) hasta conseguir una textura que nos permita formar bolitas sin que se deshagan. Si puedes dejar reposar la masa una o dos horas en la nevera, mejor (aunque si tienes prisa, puedes hacerlo directamente).
- Formamos las albóndigas y las doramos por todos los lados en una sartén con un poco de aceite (no es necesario freírlas, solo sellarlas). Cuando estén doradas, las vamos sacando y colocamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
- Volvemos a poner las albóndigas en la sartén, añadimos tomate frito casero (unos 200 ml) y un par de puñados de guisantes. Tapamos y dejamos cocinar a fuego medio durante 5–10 minutos, removiendo con cuidado de vez en cuando para que se terminen de hacer por dentro.
Tips:
- Puedes usar merluza congelada, solo asegúrate de que esté bien descongelada y escurrida antes de triturarla.
- Si no tienes harina de avena, puedes usar copos de avena triturados o cualquier otro tipo de avena.
- Acompáñalas con arroz, couscous o simplemente una buena rebanada de pan para aprovechar la salsita.